Primeros nacimientos asociados al uso clínico de células madre mesenquimales alogénicas de cordón umbilical en protocolos de reproducción asistida
Cuando la investigación científica se traduce en acceso real para los pacientes, la innovación cobra sentido. Hoy compartimos un hito relevante en el campo de la reproducción asistida: el nacimiento de los primeros bebés concebidos dentro de protocolos clínicos que incorporan células madre mesenquimales alogénicas de cordón umbilical.
Este avance fue posible gracias al desarrollo del protocolo Endogen, impulsado por Regenera, la línea de innovación en terapias celulares, en colaboración con Renew Therapies y con el respaldo del banco celular de CryoHoldCo, grupo líder en criopreservación en Latinoamérica.
Un paso clave hacia el acceso y la estandarización.
Durante años, este tipo de abordajes dependían exclusivamente del uso de células autólogas, lo que implicaba una logística compleja, centralizada y limitada geográficamente. La incorporación de células alogénicas de cordón umbilical permite hoy un cambio fundamental: que el tratamiento pueda escalar y llegar a más sedes, manteniendo controles estrictos de calidad, seguridad y trazabilidad.
Este modelo representa un avance importante en términos de acceso, estandarización y continuidad clínica, sin comprometer el rigor científico.
El papel de las células madre mesenquimales alogénicas.
Las células utilizadas en estos protocolos provienen de tejido de cordón umbilical donado, criopreservado y bancarizado bajo estándares internacionales por CryoHoldCo, y procesado por Renew Therapies.
Su uso aporta ventajas relevantes:
• Disponibilidad inmediata, sin depender de tiempos críticos de recolección.
• Juventud celular, al provenir de tejido neonatal.
• Estandarización del tratamiento entre distintas sedes clínicas.
Colaboración científica que impulsa la innovación.
Este avance es resultado de una colaboración multidisciplinaria entre equipos clínicos, científicos y de banco celular. En CryoCell y CryoHoldCo creemos que la innovación responsable se construye a través de alianzas sólidas, procesos rigurosos y una visión compartida de largo plazo.
La criopreservación no solo resguarda células; habilita investigación, desarrollo clínico y nuevas posibilidades médicas cuando se gestiona con ética, trazabilidad y excelencia operativa.
Mirando hacia el futuro.
Estos primeros nacimientos forman parte de una serie clínica en evaluación y representan un paso más en el camino hacia terapias cada vez más accesibles, estandarizadas y seguras.
Seguiremos trabajando para que la ciencia continúe transformándose en oportunidades reales para las familias, siempre con un enfoque centrado en la calidad, la evidencia y el cuidado humano.